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EQUIDAD, ACCESO A LA INFORMACIÓN
Y LA UTILIZACIÓN DEL SOFTWARE LIBRE
Eduardo Castro Ríos
Karen Vazquez
Cristian Aguas
El Proyecto de licencias GNU o como comunmente se le denomina “Licencias de Software Libre”, se refiere a la creación de programas y su distribución de forma gratuita. Este paradigma en la informática tomó fuerza en la década de los años 80 y adquirió mayor trascendencia en 1984 cuando Richard Stallman creó la Fundación para el Software Libre (Free Software Foundation), con lo cual hizo pública su afiliación a esta tendencia.
La Fundación para el Software Libre tiene por objeto eliminar las restricciones de uso, copia, modificación y distribución del software y, a su vez, busca promover el desarrollo y uso libre en todas las áreas de la computación. A fin de entender los planteamientos de esta organización y el mensaje que Richard Stallman quiso comunicar, es necesario comprender el contexto en que se circunscribe su creación.
Durante la década de los ochenta comenzó a popularizarse el concepto de “Internet” como un vehículo para la trasmisión gratuita de creaciones que los programadores hacían sin costo monetario o de restricción.La creación y la distribución era la vía que los programadores utilizaban para compartir su conocimiento y daban a conocer sus innovaciones de una forma fácil y a la vez gratuita.La Fundación del Software Libre les permitió “subir” a la red sus creaciones y transmitir sus ideas con otros programadores del mundo.
El “software libre” es, en consecuancia, aquel que respeta la libertad del usuario. En contraste, el software que no es libre es privativo (también conocido como propietario), debido a que priva de la libertad a sus usuarios y los mantiene en un estado de prohibición y de falta de acceso.Para Enrique Chaparro, argentino activista del software libre, es más adecuado utilizar el término “privativo” por sobre la palabra “propietario”, pues esta última es sólo un sustantivo, mientras que “privativo” expresa con mayor claridad el problema que hay en este tipo de software, ya que de acuerdo a sus declaraciones, “el mal está en privar de libertad a los usuarios”.
Frecuentemente, las grandes empresas trasnacionales como Microsoft, Oracle y Apple, desarrollan software privativo o propietaro que no permite a los usuarios hacer un uso personal de él y lo impone con restricciones. Las grandes compañías desarrollan sus programas pensando exclusivamente en las necesidades de otras empresas con las que mantienen relaciones estrechas y no en los usuarios.Por el contrario, el software libre se produce generalmente por equipos internacionales que cooperan a través de la libre asociación.
¿Cuando es un programa libre? Cuando fue registrado con una licencia “libre” que le permite entregar o “subir” el código fuente. Este tipo de software permitir el uso irrestricto de parte del usuario, aunque ocasionalmente, los programadores exigen en sus programas el derecho de atribución, es decir dar crédito al autor de programa original.Para que un software se considere libre debe cumple con cuatro libertades del usuario:
Existen algunas diferencias entre "software libre" y software de dominio público. Éste último no requiere la solicitud de licencia debido a que los derechos de explotación son de la humanidad en su conjunto. El software libre tiene uso irrestrico, siempre que sea con fines legales y consignando su autoría original. En cambio, el software de dominio público es aquel cuyo autor dona el usufructo de la propiedad intelectual a la humanidad o cuyos derechos de autor han expirado después de 70 años de su deceso.
A finales de la década de los noventa surgió otro término para referirse a la libre utilización de software, pero que de acuerdo a los expertos tiene algunas diferencias filosóficas significativas.La Iniciativa de Código Abierto (Open Source Initiative --OSI) fue creada en 1998 por Eric S. Raymond y Bruce Perens y su objetivo fue convencer a las principales casas comerciales de software y a la industria de la alta tecnología de los beneficios prácticos del compartir el código fuente de los programas. La diferencia primordial estriba en que el movimiento del software libre hace especial énfasis en los aspectos morales o éticos del software supeditando la calidad técnica del producto, mientras el movimiento Open Source establece la excelencia técnica como el objetivo prioritario, siendo la apertura del código fuente un medio para dicho fin. Los defensores de este último concepto argumentan además que el término open source evita la ambigüedad del término en inglés “free” en “free software” que puede confundir el uso irrestricto con la gratuidad del producto.
Persiste un gran debate económico, político y ético en torno al software libre.Para los partidarios de éste, el software libre se constituye en un bien público en lugar de ser un beneficio privado de un grupo reducido. Fundamentan su argumentación en que aún cuando los productos estén disponibles a un costo muy bajo o no tienen costo, su utilidad en el tiempo no decrece. Al permitir la utilización, modificación y redistribución irrestricta, el software libre ha encontrado sus mayores defensores en paises en vías de desarrollo, para quienes la base ética de este postulado se deriva de los conceptos de equidad, democratización y el acceso de la población a la Sociedad del Conocimiento.
Por el contrario, los opositores al software libre argumentan que éste es una foma de anarquismo y que su distribución desincentiva la producción, la innovación y la invención, pues no hay un incentivo económico que los programadores y las compañías que los producen puedan perseguir.Consideran que es una violación contra los derechos de propiedad industrial y de autoría.
Existen otras posturas intermedias entre las que se encuentra la idea de que el software libre es una forma de cooperación basada en un modelo de mutualismo o cooperativismo. También existen quienes piensan que es una forma de economía participativa, que permite la libre asociación y su utilización puede tener propósitos de beneficio público y generación de conocimiento.
Las administraciones públicas de algunos países han mostrado abiertamente su apoyo al software libre utilizando parcial o totalmente para sus servidores y sistemas al modelo Debian GNU/Linux. Tal es el caso de la ciudades de Munich en Alemania y Rosario en Argentina.La provincia argentina de Santa Fe cuenta desde 2004 con la ley 12.360 que dispone el uso preferente de software libre por la Administración Pública. Brasil fue el primer gobierno que masificó el uso de software libre en la administración pública y el estado de Rio do Grande fue el primero en aprobar una ley a favor de su uso. Otros países que ha tomado postura a favor del software libre en la administración pública son México, Venezuela, Cuba, Francia, Chile, Italia, China, España y República Dominicana.
El debate se extiende cuando consideramos que en la Sociedad del Conocimiento, la disposición de herramientas tecnológicas para el desarrollo humano se cruza con una serie de variables como la equidad, el acceso o la inclusión y la participación ciudadana. El conocimiento y uso de tecnologías se ha convertido en una esperanza de mejoramiento de la calidad de vida de sectores que tradicionalmente han sido marginados y que viven en condiciones de extrema pobreza.La inclusión de este grupo a la era tecnológica y, por tanto, a la utilización de software libre puede sentar las bases para generar igualdad de oportunidades.La democratización de la tecnología está generando conciencia sobre la utilización de software y sobre la capacidad de los Estados por construir puentes de inclusión.